En un análisis detallado sobre la Nueva Escuela Mexicana (NEM), los académicos Hugo Casanova Cardiel y Beatriz Ortega Estrada identifican puntos de convergencia y desencuentro entre el modelo impulsado por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y la propuesta educativa de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Publicado en la revista Voces de la educación, el estudio examina cómo la CNTE, a través de su documento Bases para una propuesta de educación alternativa (2017), ha influido en algunos de los principios fundamentales de la NEM, aunque sin lograr una plena sintonía con las políticas educativas de la llamada Cuarta Transformación.
Uno de los hallazgos clave de la investigación es que ambos proyectos comparten elementos esenciales como el enfoque humanista, la educación contextualizada y el aprendizaje dialógico, inspirado en la pedagogía de Paulo Freire. Sin embargo, mientras que la CNTE ve la educación como una construcción colectiva con fuerte arraigo en las comunidades, la NEM, si bien reivindica la participación comunitaria, mantiene un diseño curricular centralizado que limita la autonomía docente, argumentan los autores.
El artículo señala que la CNTE ha luchado históricamente por una democratización del sistema educativo y la revalorización del magisterio, con una perspectiva de resistencia frente a modelos impuestos por el Estado. En contraste, la NEM, aunque reconoce el papel de los docentes como intelectuales y no solo como operadores de un currículo, sigue sin integrar completamente las demandas del movimiento magisterial.
Otro punto de coincidencia es la promoción de la interculturalidad crítica y la inclusión de epistemologías del sur, que buscan reconocer los saberes comunitarios y descolonizar la enseñanza. La NEM recoge estas ideas en su eje de educación intercultural, pero, según los autores, las diferencias radican en la implementación: mientras que la CNTE propone una transformación desde la base, la NEM la introduce como parte de un marco general sin necesariamente modificar estructuras de poder dentro del sistema educativo.
En materia de evaluación, Casanova y Ortega resaltan que la CNTE rechaza los modelos estandarizados y apuesta por una evaluación integral, democrática y contextualizada. En cambio, la NEM mantiene un esquema mixto, donde la retroalimentación y la acreditación siguen dependiendo en buena medida del criterio oficial.
A pesar de las aparentes similitudes en la filosofía educativa, el estudio concluye que la CNTE y la NEM representan dos visiones con diferencias de fondo: una construida desde la lucha social y otra diseñada desde el aparato gubernamental. La tensión entre ambas perspectivas seguirá marcando el debate sobre la educación pública en México.
El artículo completo se puede consultar en la siguiente liga https://www.revista.vocesdelaeducacion.com.mx/index.php/voces/article/view/863/364?fbclid=IwY2xjawIjJQ9leHRuA2FlbQIxMAABHUizv-WgOonfrWnVyIzqyXDb41mAW41YZupgUvgEaw9ME-O8REwER_C4ig_aem_FHGvxQxBGNyMGWLcj83l8A